A proposito de haber estado casi una semana visitando el hospital de la U. Católica en Stgo., rodeada de médicos, enfermos, sanos y otros más o menos es que ahora escribo esto:
El hospital y lo que sucedió ahí con mi pareja fue una atención de calidad hospitalaria, humana y de primera (ventaja para quienes pueden pagar eso sí, seguro que no pasa lo mismo en los hospitales públicos, sin embargo no es críticar al sistema, porque creo que no da a vasto, si no, cómo tantas veces no nos hacemos cargos de lo que nos pasa y debe hacerlo un médico permanentemente, revisando síntomas que seguro empezaron en nuestra cabeza por alguna necesidad que dejamos pasar sin observarla). El neurocirujano se dió el tiempo y espacio para mostrar lo que sabía, responder a todas las dudas, llamadas, etc. y uds. saben cómo soy yo cuando cuestiono, pese a ello, estuvo siempre muy dispuesto y con una sonrisa que seguro se la sacaba al entrar a su casa.
Aproveché de visitar la capilla del hospital para pedir y agradecer por la vida.... tanto tiempo que no hacía eso...
También para llamar a quienes sentimos tan presentes y conectados, cada uno a su manera, distintas formas, mismo fin.
Además, cada día me fui a Neonatología a ver a las guaguitas recién nacidas.... Huyyyy, era hermoso, a cada rato habían partos. Ví 4, mujeres y hombres, enanitos hermosos, rosados enteros mirando hacia el vidrio donde estaban sus familiares y yo por supuesto detrás de ellos, pero entre su alegría no se molestaban en saber quien era esa pariente extraña y emocionada.
La vida y la muerte se juntan a cada rato...
Otra cosa que hice fue ir yo a una doctora para justificar con una licencia médica mi ausencia laboral. Conciente ella de mi desánimo relativo no se hizo problema. Lo importante de todo esto es que ella es médico como todos pero que también trabaja con la medicina alternativa. Oye, es más joven que yo, pero que bruja más linda y sabia. Después de verla caminé por el parque que está en la avda. Andrés Bello, un verdadero bosque en esa ciudad loquete...
La novedad es una fuente de agua maravillosa con saltos en distintas direcciones que deleita a quienes de dan el espacio de caminar o hacer ejercicio. Mi doctora la llamo un regalo de Dios para sus pacientes, porque el agua corriendo metafóricamente se lleva las energías que necesitamos sacar y que se nos pegan.
Por último ... me traje un libro que me vendió (casi regalo) en que aparece a propósito lo que transcribo más abajo:

¿ALGUNA VEZ OBSERVARON QUE EN LOS ESTADOS HAY DOS TIPOS DE PACIENTES: LOS ESCLAVOS Y LOS HOMBRES LIBRES?; ¿Y QUE LOS MEDICOS DE LOS ESCLAVOS CORRETEAN Y CURAN A LOS ESCLAVOS, O LOS ESPERAN EN LOS DISPENSARIOS, Y QUE LOS PRACTICANTES DE ESTE TIPO JAMAS CONVERSAN CON SUS PACIENTES EN FORMA INDIVIDUAL, O LES PERMITEN HABLAR ACERCA DE SUS QUEJAS PERSONALES?

EL MEDICO DE ESCLAVOS PRESCRIBE LO QUE LE SUGIERE LA MERA EXPERIENCIA, COMO SI POSEYERA CONOCIMIENTOS EXACTOS, Y UNA VEZ DADAS SUS ORDENES, COMO UN TIRANO Y ACABADO CON ESTE CORRE AL OTRO SIRVIENTE ENFERMO. PERO EL OTRO MEDICO, QUE ES UN HOMBRE LIBRE, QUE ATIENDE Y HACE SU PRACTICA EN HOMBRES LIBRES, Y LLEVA SUS INDAGACIONES HASTA MUY ATRÁS EN EL TIEMPO, ENTRA EN DISCURSO CON EL PACIENTE Y SUS AMIGOS, Y DE INMEDIATO ESTA OBTENIENDO INFORMACION DEL HOMBRE ENFERMO Y TAMBIEN LO ESTA INSTRUYENDO EN LA MEDIDA DE SUS CAPACIDADES Y NO RECETARA HASTA PRIMERO HABERLO CONVENCIDO.

SI UNO DE ESOS DOCTORES EMPIRICOS, QUE PRACTICAN LA MEDICINA SIN CIENCIA, FUERA A ENCONTRARSE CON EL GENTIL DOCTOR CONVERSANDO CON EL GENTIL PACIENTE Y UTILIZANDO UN LENGUAJE CUASI FILOSOFICO, EMPEZANDO DESDE EL COMIENZO DE LA ENFERMEDAD Y DISCURSEANDO SOBRE TODA LA NATURALEZA DEL CUERPO, ESTALLARIA EN RISA, DIRIA LO QUE LA MAYORIA DE LOS DENOMINADOS MEDICOS TIENEN EN LA PUNTA DE SUS LENGUAS:

“ESTUPIDO HOMBRE, TU NO ESTAS CURANDO A ESE HOMBRE, SINO QUE EDUCANDOLO; Y ESTE NO QUIERE CONVERTIRSE EN UN DOCTOR, SOLO QUIERE SANARSE”.

PLATON